El diablo no estaba sordo

Hace muchos años había un muchacho muy desobediente; su madre le decía algo y no les hacía caso, y le pegaba a su madre y a su padre. Un día sus padres lo hicieron enojar tanto que se fue a su cuarto y se encerró; luego de unos minutos se empezaron a oir gritos y quejas. Sus padres corrieron a ver qué pasaba en su habitación pero no podían abrir la puerta porque el muchacho se había encerrado. Cuando logró abrir la puerta salió todo golpeado y arañado y desde ese día dicen que Dios hizo al diablo sordo porque cada vez que pronunciaban su nombre… aparecía.

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